La isla de Gran Canaria, la Isla Redonda, está enclavada en el corazón del archipiélago canario. Presume de tener el clima más suave del mundo, gracias a su sureña localización geográfica y a la benigna influencia de los vientos alisios y la brisa del mar. En ella se dan cita las condiciones perfectas para un tranquilo viaje de placer, salpicado por el buen humor y la hospitalidad de los canarios.
Sin embargo, lo que más sorprende al visitante de Gran Canaria son los contrastes. En una latitud tan sureña, sorprende encontrarse con el verdor del norte de la isla y las preciosas playas naturales entre acantilados imposibles. En el sur nos encontramos con desiertos de dunas naturales bañados por el mar y por la brisa del Océano Atlántico.
En la zona donde se sitúa Lago Taurito, los barrancos formados por antiguos torrentes, dibujan desfiladeros con vistas al mar. En los lechos de los antiguos arroyos las palmeras y los cultivos cubren de verde el suelo. Lago Taurito se encuentra en uno de esos protegidos enclaves naturales: su barranco acaba en una playa de arena blanca, donde encontramos una fauna marina única.
Más información en
Patronato de Turismo de Gran Canaria
www.grancanaria.com/patronato_turismo/329.0.html
Ministerio de Medio Ambiente: Playas
www.
mma.es/playas/html/p/todas/gc.htm
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